Hombre Encima
Viernes, 8 Agosto 
Quizá la conocida como «postura del misionero», en la que el hombre se sitúa arriba y la mujer debajo, es la más popular, pero esto no significa que sea la mejor en todo momento. Las ventajas estriban en que la introducción del pene se realiza con facilidad, el hombre puede efectuar los empujes pélvicos cómodamente y permite a la pareja mirarse a los ojos y hablarse.
Entre los inconvenientes, podemos decir que, por lo general, de esta forma a la mujer le cuesta conseguir el orgasmo, ya que así es difícil realizar la estimulación del clítoris. En cambio, cuando el órgano eréctil femenino se ha estimulado previamente, el deseo de esta postura se acrecienta.
